"El viento y la lluvia me borraron como a un fuego, como a un poema escrito en un muro"

Alejandra Pizarnik

miércoles, 10 de febrero de 2010

Haga como si estuviera en su casa

"Una esperanza se hizo una casa y le puso una baldosa que decía: "Bienvenidos los que llegan a este hogar". Un fama se hizo una casa y no le puso mayormente baldosas. Un cronopio se hizo una casa y siguiendo la costumbre puso en el porche diversas baldosas que compró o hizo fabricar. Las baldosas estaban colocadas de manera que se las pudiera leer en orden. La primera decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar. La segunda decía: La casa es chica, pero el corazón es grande. La tercera decía: La presencia del huésped es suave como el césped. La cuarta decía: Somos pobres de verdad, pero no de voluntad. La quinta decía: Este cartel anula todos los anteriores. Rajá, perro."

Casualmente, en mi ruta hacia el comedor, me topé con la biblioteca de mi cuarto que por fortuna se interpuso entre el piso y yo. Producto de esto, un libro cayó al suelo: Historias de Cronopios y de Famas, del Julio mas grande que existió, más que Verne, más que Cesar, incluso mas que el padre de Enrique.
Acá dejo una de estas historias de la pluma argentina que más admiro.

Au revoir.
Salvador.